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Wild and free, just like the sea

o Cómo crear tu propio camino

Lectora desde los 5 y escritora desde los 9, desde el principio tuve claro que lo de seguir el camino tradicional no iba conmigo.

Aunque respeto a aquellos que lo siguen, yo soy como los girasoles y marchito sin luz. Y además, necesitaba que mi vida tuviera un propósito, aunque no supiera cual.

Así que escribí mucho, para ver si publicaba algo (y algo publiqué, aunque como todo escritor, tengo más borradores que publicados), abrí y cerré decenas de blogs para aprender diseño y programación y estudié repostería porque adoro comer y hacer dulces.

Pero ninguna de esas cosas me llenaba al completo y yo pensé que estaba mal hecha. Hasta que descubrí a los multiapasionados: gente que no tiene horas suficientes al día para hacer todo aquello que les enamora y cuya cabeza siempre hierve llena de ideas por realizar. Y me sentí identificada con la descripción: ¡Pero si esa era yo! Y así, descubrí que no estaba mal hecha, sino mal etiquetada.

«Si juzgas a un pez por su habilidad para subir a un árbol, vivirá toda su vida pensando que es inútil.«
Albert Einstein

Me marché a los 18 de casa para dar la vuelta al mundo, pero como no tenía dinero solo llegué a un pueblo que estaba a 15 kilómetros del mío, y ahí me quedé un tiempo.

kamila notario
kamila notario

No duré mucho porque soy un poco inquieta y se me da fatal echar raíces. Así, después de 15 mudanzas descubrí que adoro el orden, la organización, deshacerme de cosas y ¡las mudanzas! 😉 Ahora escribo sobre ello en mi rincón de color azulchocolate.

Como mi entorno era cambiante decidí buscar la paz en mi interior, y así descubrí el maravilloso mundo del desarrollo personal, sobre lo que escribo en una pequeña web amarilla que tengo.

Si hubiera otras vidas, yo seguro que habría sido sirena, porque mi canto ensordece a la gente, la ducha me abuchea y en el mar es donde más yo me siento.

Pero como no soy sirena, me he asentado un poco: tengo 3 gatos, dos negocios en progreso, escribo por placer (y a veces por dinero) y diseño webs (casi siempre por dinero).

Y curiosamente, el mismo amor que siento por el mar y los gatos, lo siento por la nieve. Qué le vamos a hacer, soy todo orden disciplina en mi vida así que algo de contradicción tenía que haber, ¡si no, qué aburrido! 😉

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